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Shalom y feliz Janucá:
La semana que viene celebramos la festividad de Janucá (חֲנֻכָּה), la fiesta de las luces. La primera vela se enciende al anochecer del martes 20 de diciembre de 2011 (כ"ה כסלו, תשע"ב). Durante el Janucá celebramos la victoria de los macabeos sobre el imperio griego hace 2200 años y la reinaguración del Templo de Jerusalén.
La historia del Janucá cuenta como el emperador de Siria, Antiochus Epiphanes, gobernó Jerusalén con el objetivo de unir todas las naciones bajo una única cultura griego helenística. La mayoría de los judíos de la tierra de Israel no lo hicieron. En 1967 antes de nuestra era Antiochus decretó que todos los judíos no adoraran a Dios en el Templo y si lo hicieran ante los dioses helenísticos, trabajaran durante el Shabat y otras festividades, no estudiaran ni siguieran las reglas de la Torá. Durante tres años, los judíos tuvieron que demostrar que no era judíos practicantes comiendo cerdo y participando en ceremonias paganas. Muchos de los que se negaron a hacerlo fueron asesinados por los griegos.
Cuando los funcionarios de Antiochus llegaron a Modi’in (מוֹדִיעִין), una pequeña ciudad en las montañas de Judea, construyeron un altar para los dioses y ordenaron sacrificar un cerdo para el ídolo a un anciano sacerdote Mattathias Hahashmonai (מַתִּתְיָהוּ הַחַשְׁמוֹנַאי). Mattathias rehusó hacerlo, pero un judío apóstata dio un paso adelante para cumplir la orden. Mattathias lo apuñaló, mató al funcionario griego y destruyó el altar. Después de esto, se dirigió a la multitud anunciando: " מִי לה' אֵלַי!" ("Seguidme, todo aquel que sea de las leyes de Dios"). Huyó a los montes de Gofna acompañado de sus seguidores y sus cinco hijos: Johanán (יוֹחָנָן, Yoxan), Simón (שִׁמְעוֹן, Shim’on), Judá (יְהוּדָה, Yehuda), Jonatán (יוֹנָתָן, Yonatan), y Elazar (אֶלְעָזָר, El’azar). Desde allí, la familia inició una guerra de guerrillas contra los ejércitos del imperio.

Los rebeldes, dirigidos por Mattathias y más tarde por su tercer hijo Judá Maccabee (יְהוּדָה הַמַּכַּבִּי), atacaron a la armada griega con valentía y estrategias inteligentes en compensación a sus pocos combatientes y escaso armamento. Obtuvieron una tras otra victoria, todas milagrosas y, finalmente, el 25 del mes judío de kislev (164 AE), rescataron el Templo. Limpiaron, purificaron y rededicaron el Templo de Jerusalén a Dios. Los judíos celebraron la reinaguración del Templo durante ocho días.
En este edición conoceremos las tradiciones de Janucá y aprenderemos cómo se encuentran relacionadas a la historia de Janucá.
חַג חֲנֻכָּה שָׂמֵחַ!
Xag Xanuka Same’ax!
¡Feliz Janucá!
שירה כהן-רגב
Shira Cohen-Regev
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