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Shalom amigos:
El primer mes del Calendario Hebreo, Tishrey (תִּשְׁרֵי), es un mes de alegría y renovación, de autoexamen (חֶשְׁבּוֹן נֶפֶשׁ, xeshbon nefesh) y absolución. Éste es un mes en el que se produce un cambio de estación, no sólo en términos climáticos, sino también un cambio en las estaciones del corazón, así como en nuestras relaciones con nosotros mismos, con los demás y con el Creador. En el primer día del Tishrey, celebramos nuestro Año Nuevo; diez días después celebramos el día más sagrado del año: el Yom Kipur (יוֹם כִּפּוּר conocido como el Día de la Expiación). A mediados del mes de Tishrey, bajo una luna llena, celebramos el Sucot (סֻכּוֹת), uno de los tres días festivos exigidos por la Biblia, que los judíos usaban para hacer peregrinaciones al Templo de Jerusalén. Durante siete días nos sentamos en un Sucá (cabaña, tabernáculo) en memoria de las frágiles viviendas en las que tuvieron que vivir los israelitas después del éxodo de Egipto. Y, al día siguiente a la Fiesta del Sucot (סֻכּוֹת), celebramos שמחת תּוֹרָה (Simxat Torah, Júbilo de la Torá), el final del ciclo anual de lecturas públicas de la Torá, y el principio de uno nuevo.
Según la Biblia, la Fiesta del Sucot tiene un origen agrícola, así como histórico. Éste es un día festivo en el que se celebra el final de la cosecha y la nación se encuentra agradecida por la generosidad de la naturaleza en el año que ha pasado. Por lo tanto, también es llamada חַג הָאָסִיף (xag ha’asif, "La Fiesta de la Cosecha”).
En el Libro del Levítico, Dios dijo a Moisés que ordenara a la gente a vivir en una cabaña (סֻכָּה, suka) durante siete días, para garantizar que las generaciones futuras recordaran que Dios hizo que los Hijos de Israel vivieran en cabañas cuando fueron llevados fuera de la tierra de Egipto. A pesar de que estuvieron en el desierto durante 40 años, su espíritu no se rompió y se convirtieron en una nación.
בַּסֻּכֹּת תֵּשְׁבוּ, שִׁבְעַת יָמִים; כָּל-הָאֶזְרָח, בְּיִשְׂרָאֵל, יֵשְׁבוּ, בַּסֻּכֹּת. לְמַעַן, יֵדְעוּ דֹרֹתֵיכֶם, כִּי בַסֻּכּוֹת הוֹשַׁבְתִּי אֶת-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, בְּהוֹצִיאִי אוֹתָם מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם: אֲנִי, יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם. (וַיִּקְרָא כ"ג מב-מג).
En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos; para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel, cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el SEÑOR vuestro Dios. (Levítico 23:42-43)
Es costumbre convocar a invitados en la Sucá, hay invitados "reales" tales como familiares y amigos, así como los "espirituales" denominadosאושפיזין (ushpizin). Éstos últimos son los siete padres de la nación: Abraham, Isaías, Jacob, Moisés, Aarón, José y David.
Te invitamos a formar parte de nuestro Sucá virtual, agita las cuatro especies y canta una Sucá de la paz. En este día de fiesta, hay que alegrarse como está ordenado en la Torá: וְשָׂמַחְתָּ בְּחַגֶּךָ (vesamaxta bexagexa).
מוֹעֲדִים לְשִׂמְחָה,
Mo’adim leSimxa,
Felices Fiestas,
שִׁירָה כֹּהֵן-רֶגֶב
Shira Cohen-Regev
El Equipo eTeacherHebrew
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